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domingo, 11 de noviembre de 2007

Hasta pronto

Publicado en Diario Hoy
17/06/2007
María Paula Romo

Hace más de un año y medio recibí la invitación de Diario HOY para escribir esta columna todos los domingos. En medio de la actividad política de un grupo de compañeros jóvenes y soñadores, la Ruptura 25; frente al desafío de demostrar y demostrarnos que la política se debía hacer desde muchos frentes pero que exigía un cambio profundo; acepté la invitación.

Al haberme mantenido durante este tiempo en la actividad política, esta columna me permitió mirar al menos dos lados de esta relación entre política y opinión pública, entre poder y prensa. He llegado a la conclusión de que nada más sano que una tensa relación entre ambos: la prensa no puede callar, pero la vida pública y política no significa una autorización para irrumpir en la privacidad de un individuo; la prensa no debe dejar de mirar los errores ni de cuestionar al poder, pero tampoco puede dedicarse al escándalo y perder la vista de los grandes temas de fondo.

De otro lado, la política debe agradecer esa crítica permanente, esa mirada que examina; las opiniones de los otros pueden obedecer a distintas percepciones, posiciones, intereses, eso es lo que nos caracteriza como personas (no creo en la neutralidad total y no me parece deseable); esas opiniones, entonces, ameritan todo el respeto y dependiendo de donde vengan incluso deben llevarnos a una sana autocrítica. De cualquier manera, generadores de opinión y políticos debemos recordar permanentemente nuestra humanidad: la posibilidad de equivocarse muchas veces, los límites de nuestro accionar y definitivamente ni los unos ni los otros podemos sentenciar a una persona, un proceso, el comienzo o fin de una era.

No puedo dejar de decir que este espacio fue de irrestricto respeto a mis ideas y posiciones. Aunque algunas veces el contenido de mis artículos fuera polémico, nunca nadie me sugirió siquiera bajar el tono. Fueron más bien las cartas de unos pocos lectores las que en ciertos casos me hacían pensar en que tanto como un defensor del Lector, se necesita uno del articulista…, finalmente también me acostumbré a que es parte de los gajes del oficio.

Voy a extrañar los apuros de los viernes; las semanas en que me sobran temas y quisiera tener una página entera y también esas en que escribir sobre cualquier cosa parece llover sobre mojado.

El viernes se inscribió mi candidatura para la Asamblea Constituyente, así que esta es una despedida o por lo menos un hasta luego por el tiempo que dure la campaña electoral.

Las opiniones y las críticas, más todavía si vienen de medios serios y “no alineados”, ayudan a no perder el rumbo, nos recuerdan permanentemente a los políticos nuestras tareas, así que pasaré a convertirme en lectora por esta época. ¡Hasta pronto!