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jueves, 18 de agosto de 2016

El drama de los cubanos… O el problema de convertir un eslogan en política pública


El drama de los cubanos… O el problema de convertir un eslogan en política pública

  en Columnistas/Las Ideas  por 

Los últimos días hemos presenciado con horror el desenlace de la desastrosa política migratoria que ha mantenido el Ecuador durante casi una década. Como en todos los temas de política exterior, hemos pagado cara la idea de que un eslogan puede convertirse –así sin más– en política pública.
El drama de los cubanos no empezó con el violento desalojo de decenas de familias durante la madrugada del 6 de julio, ni con la ilegal detención de 150 personas, acompañado de una cantidad de violaciones al debido proceso y las normas internacionales sobre refugio y asilo. No. Su tragedia comenzó mucho antes, incluso podría señalarse la fecha exacta: el 20 de junio de 2008 (cuatro meses antes de que entrara en vigencia la nueva Constitución) el Presidente Correa decidió la eliminación del visado para los visitantes de cualquier país del mundo. La política del eslogan llevada a su máxima expresión: desafiar (con alcance planetario para ponernos a la altura de las comparaciones a que nos tienen acostumbrados) las más elementales normas para regular la movilidad.
La ciudadanía universal es un principio, un ideal, según el cual el ejercicio de los derechos humanos no depende de la nacionalidad de ninguna persona. ¿Para implementar este principio se requería una política indiscriminada de “puertas abiertas”?: Por supuesto que no, se requería nueva legislación –contemporánea, constitucional– que aclare las reglas sobre migración y refugio; una política de migración clara que identifique mecanismos y requisitos para autorizar las visas para visitantes de determinados países; se necesitaba un discurso y una práctica coherentes sobre asilo político.
No tuvimos nada de eso. En su lugar se ha mantenido durante más de ocho años una ley anacrónica, con tal visión sobre el tema migratorio que permite que el Ministerio del Interior sea consultado para resolver la expulsión de una persona –como en efecto han hecho los jueces de estos casos–. En lugar de normas y mensajes claros hemos sostenido un discurso y una política errática que ha ido desde la eliminación de visas a su exigencia, y nuevamente a su eliminación (como el caso de los ciudadanos chinos). Buscamos convertirnos en el paladín mundial del asilo político –si se trata de Assange– pero acabamos de enviar a decenas de cubanos a enfrentar procesos judiciales por disidencia. Pasamos de ser el país de la “ciudadanía universal” al que mantiene cárceles clandestinas como el “Hotel Carrión” que lleva ya tantos años de ser lugar de detención para personas que no tienen cargos penales de ningún tipo.
Cubanos bienvenidos como estrategia para descalificar a los médicos ecuatorianos y desestimar sus reclamos;  cubanos víctimas de una red que les vendía su naturalización (por cierto en este caso se estableció la responsabilidad penal de Juan Aguiñaga, hermano de la actual vicepresidenta de la Asamblea Nacional); cubanos de pronto con nuevo requisito de visa con el precio más caro del mundo para estos trámites: 450 dólares por solicitud; cubanos enviados a su país, del que salieron huyendo, en deportaciones masivas, no sólo prohibidas por la Constitución sino potenciales crímenes de lesa humanidad.
Este drama no empezó con la miseria de hacer “controles migratorios” en un campamento de personas que precisamente estaban ahí pidiendo soluciones a su situación migratoria; empezó con la ligereza del manejo político del gobierno que los ha puesto a ellos –y a tantos otros– en esta situación.

¡Qué bueno que tienen wifi!


¡Qué bueno que tienen wifi!

  en Columnistas/La Info/Las Ideas  por 

Esta semana el Municipio de Quito ha hecho noticia alrededor de la llegada de 5 autobuses bi articulados, para lo que será la renovación de la flota del trolebús. Streaming en Facebook para seguir paso a paso –estilo reality– a los buses cruzando la frontera, llegando a Quito, sus primeros pasitos, etc.  Gira por radios y titulares de periódicos en donde el principal anuncio es que las unidades tienen wifi y dispositivos para cargar celulares. Poco se discute el hecho de que esta compra devuelve a Quito al uso de transporte público a diésel, dejando atrás lo que en su momento fue una apuesta responsable y visionaria para evitar el factor de mayor contaminación del aire de la capital.
Sin que exista en ese momento compromiso global contra el cambio climático, ni la gran sensibilidad que hoy tenemos en temas ambientales, hace 20 años el Trolebús fue un emblema de una ciudad pensando en el futuro y se desarrolló –con los costos que eso implica- un sistema de transporte que funcione con electricidad. Hoy cerca del 80% de sus unidades opera con este tipo de energía, esa proporción cambiará pues todas las unidades contratadas para la renovación (80 en total) serán buses que usan diesel.
Según la Red de Monitoreo Atmosférico de Quito, el principal factor de contaminación de la ciudad son las emisiones de los automóviles a diésel y en general las industrias que utilizan ese material que combustiona muy mal en una ciudad de la altura de Quito. Esta es una realidad tan evidente, que el hoy alcalde Rodas, en campaña, anunció estímulos tributarios para reemplazar el uso de diésel.
No sólo el regreso –retroceso– al diésel debería ser el tema en discusión, sino la urgente necesidad de que el Alcalde Rodas le cuente a la ciudad cuál es su proyecto de movilidad, en el marco de su proyecto de ciudad, en medio de las críticas a la “solución vial Guayasamín” y a los metrocables aprobados en el Concejo antes de que existan estudios definitivos (por cierto, hace pocos días en audiencia de protección, el Municipio declaró que no está en ejecución y que es una “expectativa” no una certeza).
En fin, ¡qué suerte que los bi articulados tienen wifi! Así podemos distraernos en las redes, recibir las noticias siempre que puedan traducirse a memes, evitar la discusión sobre el futuro de Quito, su economía, el hecho de que es la ciudad con mayor crecimiento de desempleo… Que el wifi disponible nos ponga en condición de metrópoli y nos permita seguir en tiempo real este importante acontecimiento: la llegada de 5 buses a la capital.

martes, 17 de mayo de 2016


¡Paren el concurso!

en Columnistas/La Info/Las Ideas por
 

A 6 meses de inicio de la campaña electoral y menos de un año de la instalación del próximo gobierno, el Consejo de Regulación y Desarrollo de la Información y Comunicación (CORDICOM) y la Agencia de Regulación de las Telecomunicaciones (ARCOTEL) han iniciado el proceso para concesionar 1.472 frecuencias de radio y televisión en el país. Si bien es cierto, democratizar la palabra, diversificar las voces en el debate público, debería ser un objetivo en cualquier democracia, este concurso no parece ni cumplir con esas condiciones ni darse en el contexto adecuado para lograrlo. ¿Por qué?
  1. Es el gobierno el que concentra los medios nacionales.
En el Ecuador existen 61 medios nacionales según la clasificación realizada por el CORDICOM. De ellos, 12 se encuentran bajo la administración del Estado ecuatoriano. El segundo mayor concesionario/propietario de medios nacionales es el mexicano-guatemalteco Remigio Ángel González González que administra –directa e indirectamente- 10 de los 61. El tercer lugar lo tienen Gustavo y Pedro Herrera (Oromar) con 2 medios de comunicación nacionales. Todo el resto de medios nacionales (37) pertenecen a un solo propietario o concesionario cada uno.
  1. La conformación político / partidista de los órganos de control.
Quiero llamar la atención en particular sobre dos integrantes del CORDICOM cuyo informe (el del Consejo) es vinculantes para la asignación de las frecuencias: su presidente Patricio Zambrano Restrepo y Erika Torres Bucheli. Zambrano, hasta su designación como Delegado del Ejecutivo –y por tanto presidente del CORDICOM- se desempeñó como parlamentario andino, elección en la que participó en acuerdo electoral entre el Partido Socialista y el Movimiento PAIS. En su paso por el Parlamento Andino se destacó por encabezar las acciones que llevaron a desconocer al rector de la Universidad Andina Simón Bolívar en un grave proceso contra la autonomía universitaria en esa institución. Así mismo, Zambrano era (¿o es?) el líder del frente “Unidos”, que agrupa partidos y organizaciones políticas que respaldan al Presidente Rafael Correa y su gobierno.

Erika Torres Bucheli, también miembro del CORDICOM, trabajó hasta diciembre del año 2015 como asesora legislativa de Soledad Buendía, asambleísta del Movimiento País. Se puede ver aquí su tuit celebrando la reforma constitucional que permite la reelección indefinida de todos los cargos; o felicitando a Edwin Jarrín –esposo de Buendía- por su designación al Consejo de Participación Ciudadana; o, lo que dice mucho de su objetividad frente a este proceso: acusando a Ecuavisa y Teleamazonas de tergiversar la realidad según su conveniencia. (Ecuavisa y Teleamazonas tendrían que concursar por sus frecuencias aunque ahora en UHF)

  1. Los antecedentes… el último canal se entregó sin concurso.
En realidad la entrega de Televicentro sin concurso no es la primera irregularidad que se comete para permitir la expansión de González en su control de los medios en el Ecuador. Ya en enero del 2014, el Presidente Correa reformó mediante reglamento (¡!) la Ley de Comunicación en lo que se refiere a la propiedad de extranjeros sobre medios de carácter nacional. Esta es la diferencia entre lo que dice la Ley y lo que dice el Reglamento:

Ley Orgánica de Comunicación. 25 junio de 2013.
Art. 6.- (…)
Los medios de comunicación social de carácter nacional no podrán pertenecer en todo o en parte, de forma directa o indirecta, a organizaciones o compañías extranjeras domiciliadas fuera del Estado Ecuatoriano ni a ciudadanos extranjeros, salvo aquellos ciudadanos extranjeros que residan de manera regular en el territorio nacional.
Reglamento a la Ley de Comunicación. 27 enero de 2014
Art. 6.- Medios de comunicación de carácter nacional pertenecientes a extranjeros.- En virtud del orden jerárquico de aplicación de las normas establecido en el Art. 425 de la Constitución de la República, no se aplica la prohibición de ser propietarios de medios de comunicación social de carácter nacional a compañías y ciudadanos extranjeros, prevista en el Art. 6 de la Ley Orgánica de Comunicación, a personas naturales y jurídicas nacionales de los países que hayan suscrito acuerdos o convenios de cooperación comercial o de complementación económica que hayan sido ratificados por el Estado ecuatoriano, que sirvan como marco para la creación de proyectos e iniciativas para el desarrollo de la productividad y competitividad de las Partes.
  1. El manejo de frecuencias como herramienta de control sobre los medios.
Una poderosa herramienta de control, censura e invitación a la autocensura de los medios de comunicación ha sido la Superintendencia de Información y Comunicación (SUPERCOM) y sus facultades para sancionar y multar a los medios, pero la concesión de frecuencias ha sido –y será en estos próximos meses en el marco del concurso- una herramienta política muy importante en un delicado momento para la economía y la política nacional. Así, con discrecionalidad, rumores, amenazas, se han usado ya la auditoría de frecuencias y la reversión que las autoridades anunciaron el año pasado.
  1. El concurso amplía la discrecionalidad de las autoridades.
Según el reglamento que norma el concurso para estas 1.472 frecuencias, 10 de los 100 puntos en juego serán asignados por el CORDICOM según la orientación del medio, en lo que parece un interferencia obvia en la línea editorial de quienes participan en el proceso. Adicionalmente, a través del Reglamento se desarrollan las causales para la reversión unilateral de una frecuencia ya asignada (por incumplir el plan comunicacional presentado en el concurso) lo que amplía la inmensa discrecionalidad con la que actúan las autoridades del sector.

Aunque estos no son todos los argumentos en contra del concurso, deberían ser suficientes para que, a nombre de la libertad de expresión y su vital importancia para la democracia, exijamos ya que paren el concurso.