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martes, 17 de mayo de 2016


¡Paren el concurso!

en Columnistas/La Info/Las Ideas por
 

A 6 meses de inicio de la campaña electoral y menos de un año de la instalación del próximo gobierno, el Consejo de Regulación y Desarrollo de la Información y Comunicación (CORDICOM) y la Agencia de Regulación de las Telecomunicaciones (ARCOTEL) han iniciado el proceso para concesionar 1.472 frecuencias de radio y televisión en el país. Si bien es cierto, democratizar la palabra, diversificar las voces en el debate público, debería ser un objetivo en cualquier democracia, este concurso no parece ni cumplir con esas condiciones ni darse en el contexto adecuado para lograrlo. ¿Por qué?
  1. Es el gobierno el que concentra los medios nacionales.
En el Ecuador existen 61 medios nacionales según la clasificación realizada por el CORDICOM. De ellos, 12 se encuentran bajo la administración del Estado ecuatoriano. El segundo mayor concesionario/propietario de medios nacionales es el mexicano-guatemalteco Remigio Ángel González González que administra –directa e indirectamente- 10 de los 61. El tercer lugar lo tienen Gustavo y Pedro Herrera (Oromar) con 2 medios de comunicación nacionales. Todo el resto de medios nacionales (37) pertenecen a un solo propietario o concesionario cada uno.
  1. La conformación político / partidista de los órganos de control.
Quiero llamar la atención en particular sobre dos integrantes del CORDICOM cuyo informe (el del Consejo) es vinculantes para la asignación de las frecuencias: su presidente Patricio Zambrano Restrepo y Erika Torres Bucheli. Zambrano, hasta su designación como Delegado del Ejecutivo –y por tanto presidente del CORDICOM- se desempeñó como parlamentario andino, elección en la que participó en acuerdo electoral entre el Partido Socialista y el Movimiento PAIS. En su paso por el Parlamento Andino se destacó por encabezar las acciones que llevaron a desconocer al rector de la Universidad Andina Simón Bolívar en un grave proceso contra la autonomía universitaria en esa institución. Así mismo, Zambrano era (¿o es?) el líder del frente “Unidos”, que agrupa partidos y organizaciones políticas que respaldan al Presidente Rafael Correa y su gobierno.

Erika Torres Bucheli, también miembro del CORDICOM, trabajó hasta diciembre del año 2015 como asesora legislativa de Soledad Buendía, asambleísta del Movimiento País. Se puede ver aquí su tuit celebrando la reforma constitucional que permite la reelección indefinida de todos los cargos; o felicitando a Edwin Jarrín –esposo de Buendía- por su designación al Consejo de Participación Ciudadana; o, lo que dice mucho de su objetividad frente a este proceso: acusando a Ecuavisa y Teleamazonas de tergiversar la realidad según su conveniencia. (Ecuavisa y Teleamazonas tendrían que concursar por sus frecuencias aunque ahora en UHF)

  1. Los antecedentes… el último canal se entregó sin concurso.
En realidad la entrega de Televicentro sin concurso no es la primera irregularidad que se comete para permitir la expansión de González en su control de los medios en el Ecuador. Ya en enero del 2014, el Presidente Correa reformó mediante reglamento (¡!) la Ley de Comunicación en lo que se refiere a la propiedad de extranjeros sobre medios de carácter nacional. Esta es la diferencia entre lo que dice la Ley y lo que dice el Reglamento:

Ley Orgánica de Comunicación. 25 junio de 2013.
Art. 6.- (…)
Los medios de comunicación social de carácter nacional no podrán pertenecer en todo o en parte, de forma directa o indirecta, a organizaciones o compañías extranjeras domiciliadas fuera del Estado Ecuatoriano ni a ciudadanos extranjeros, salvo aquellos ciudadanos extranjeros que residan de manera regular en el territorio nacional.
Reglamento a la Ley de Comunicación. 27 enero de 2014
Art. 6.- Medios de comunicación de carácter nacional pertenecientes a extranjeros.- En virtud del orden jerárquico de aplicación de las normas establecido en el Art. 425 de la Constitución de la República, no se aplica la prohibición de ser propietarios de medios de comunicación social de carácter nacional a compañías y ciudadanos extranjeros, prevista en el Art. 6 de la Ley Orgánica de Comunicación, a personas naturales y jurídicas nacionales de los países que hayan suscrito acuerdos o convenios de cooperación comercial o de complementación económica que hayan sido ratificados por el Estado ecuatoriano, que sirvan como marco para la creación de proyectos e iniciativas para el desarrollo de la productividad y competitividad de las Partes.
  1. El manejo de frecuencias como herramienta de control sobre los medios.
Una poderosa herramienta de control, censura e invitación a la autocensura de los medios de comunicación ha sido la Superintendencia de Información y Comunicación (SUPERCOM) y sus facultades para sancionar y multar a los medios, pero la concesión de frecuencias ha sido –y será en estos próximos meses en el marco del concurso- una herramienta política muy importante en un delicado momento para la economía y la política nacional. Así, con discrecionalidad, rumores, amenazas, se han usado ya la auditoría de frecuencias y la reversión que las autoridades anunciaron el año pasado.
  1. El concurso amplía la discrecionalidad de las autoridades.
Según el reglamento que norma el concurso para estas 1.472 frecuencias, 10 de los 100 puntos en juego serán asignados por el CORDICOM según la orientación del medio, en lo que parece un interferencia obvia en la línea editorial de quienes participan en el proceso. Adicionalmente, a través del Reglamento se desarrollan las causales para la reversión unilateral de una frecuencia ya asignada (por incumplir el plan comunicacional presentado en el concurso) lo que amplía la inmensa discrecionalidad con la que actúan las autoridades del sector.

Aunque estos no son todos los argumentos en contra del concurso, deberían ser suficientes para que, a nombre de la libertad de expresión y su vital importancia para la democracia, exijamos ya que paren el concurso.