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domingo, 11 de noviembre de 2007

Exiliados

Publicado en Diario Hoy
20/08/2006
María Paula Romo

Algunas noches de la semana que termina, Gamavisión transmitió un programa especial que llevaba por nombre “Exiliados”. ¿Por qué era especial el programa? Me atrevo a afirmar que porque los entrevistados y sus circunstancias no se correspondían de forma exacta al tema del programa y por quiénes eran los defensores principales de los argumentos de los “exiliados”.

El programa analizaba el caso de los hermanos Isaías, ex propietarios del Filanbanco, que se encuentran viviendo en Miami desde 1999, después de que el banco pasó a poder del Estado ecuatoriano, luego de que este le entregara aproximadamente $450 millones para “salvarlo”.

Decía, en la entrevista, el señor Roberto Isaías que antes de la crisis -provocada por factores externos- el Banco estaba muy bien manejado; pero, según datos del índice económico Camel (publicados en la prensa nacional el 18-12-98) la calificación del Filanbanco era muy mala: de los 23 bancos más grandes del país, Filanbanco era el penúltimo. El análisis de capital lo ubicaba en el puesto 17; sus activos, en el 19. En eficiencia para generar un buen margen financiero estaba en el puesto 15; penúltimo en ganancias y el puesto 19 en liquidez. También, según la información hecha pública en ese momento, el Filanbanco poseía el 30% de los créditos más riesgosos del sistema financiero. Por si esto fuera poco, el promedio de créditos vinculados versus el patrimonio técnico de todo el sistema financiero ascendía -a diciembre de 1998- a un 46,1%.

Del informe de la Asesoría Jurídica de la Administración Temporal del Filanbanco se desprendía la presunción de más de una irregularidad: falsa información sobre el aporte de capital, inexistencia física de bonos Brady, disposición indebida de la cartera entregada en fideicomiso al Banco Central, disposición de un crédito para adquisición de acciones en Supermercados Extra, reprogramación indebida de operaciones de crédito y operaciones no registradas en la contabilidad del Banco. ¿No habrá entonces conflicto de intereses para el economista Dávila cuando, habiendo sido superintendente de Bancos, alega en defensa del señor Isaías? Durante su gestión, ¿no tuvo a su cargo parte de la administración del Filanbanco, y el proceso legal de investigación de responsabilidades? El señor Roberto Isaías está hoy fuera del Ecuador. Existe contra él una orden de prisión. Mis observaciones sobre el programa son sobre todo semánticas: el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española define “Exiliado” como: “expatriado, generalmente por motivos políticos”; pero en el mismo diccionario encontramos también la definición de “Prófugo”: “adjetivo dicho de una persona: que anda huyendo, principalmente de la justicia o de otra autoridad legítima”.